A estas alturas de la partida, indicar la importancia del inglés en el mundo laboral no tiene sentido. A día de hoy negar lo imprescindible de poseer un buen nivel de inglés para no solo acceder, sino competir en este entorno sería negar una realidad palpable desde hace décadas.
Y precisamente porque es una realidad y porque consta ya como requisito fundamental en el currículum de todos, no podemos hacer servir como inglés válido el obtenido mediante la formación tradicional. Debemos dar un paso más y, además de certificar nuestro inglés mediante exámenes oficiales, especializarnos y conseguir un inglés fluido en nuestro entorno laboral: el mundo de los negocios.
El inglés en el mundo de los negocios
Si atendemos al número de hablantes que tienen el inglés como primera lengua (en torno a los 500 millones), pese a ser una cifra potente quizás no nos asombre tanto su importancia. Pero si indicamos que dentro de estos 500 millones encontramos potencias económicas como Estados Unidos o la propia Inglaterra, y que además de los países nativos, un total de 54 lo utilizan como lengua oficial y otros 24 lo consideran de aprendizaje obligatorio en sus planes educativos estamos hablando de un espectro en el que más de las tres cuartas partes del planeta se manejan con el idioma anglosajón.
Este hecho convierte al inglés como el idioma con mayor uso e integración en el mundo, y debido al fenómeno de la globalización, el que mayor aceptación tiene como idioma vehicular para las relaciones políticas, comerciales y sociales en todo el mundo.
Todo ello añadido a que los mayores mercados internacionales, a excepción de China, lo manejan como idioma habitual, convierten al inglés en la más potente y necesaria arma para abordar cualquier proyecto internacional, incluido por supuesto el ámbito de los negocios.
Países en los que el inglés es idioma nativo (azul oscuro) o idioma oficial (azul claro)
Diferencias con el inglés clásico
No es lo mismo el vocabulario cotidiano, con el que nos manejamos en el día a día, que el que se usa en un entorno laboral.
A la hora de abordar a un cliente se necesita dominar la conversación, que esta no sólo sea fluida, sino que se adapte a las necesidades del momento. Un tono más o menos coloquial, usar términos específicos, nunca perder el hilo y siempre ser quien guíe sin que se cree una sensación de posición dominante ante el interlocutor son algunos de los puntos a tener en cuenta a la hora de conversar sobre negocios.
Esto requiere habilidades especiales de relaciones públicas que aumentan su complicación si las debemos aplicar en otro idioma. Por ello la importancia de que el inglés para los negocios no se base únicamente en vocabulario financiero, sino en el desarrollo de aptitudes frente a la conversación.
Curso de inglés para negocios
¿En cuántas ocasiones nos hemos puesto nerviosos ante una llamada al no poder presenciar a nuestro interlocutor y poder manejar la situación?, ¿cuántas veces se nos ha entrecortado la voz al perder el control ante una conversación de negocios? Esto ocurre en cualquier idioma e incluso aunque seamos expertos en la materia.
En los negocios toda situación es imprescindible, por ello, más que estar preparados y tener los conocimientos necesarios, necesitamos también obtener las tablas y la fluidez que nos permita mostrar determinación y firmeza ante cualquier imprevisto.
Esta es la base de la que parte el curso de inglés para negocios: no solo se aprende en él el vocabulario específico, jergas empresariales, financieras y gestión documental, sino también se trabaja en forma de simulación presentaciones orales, llamadas telefónicas, envíos de correo electrónico, cierre de negociaciones etc. Porque en ocasiones el éxito no proviene de quien más sabe, sino quien mejor domina todo lo que sabe, ¡No dejes que un inglés básico frene tus aspiraciones!